martes, 5 de mayo de 2009

Me despierto...Y respiro, al menos estoy vivo.

Me he despertado…pero no ha sido un sueño lo que he abandonado, sino una mentira que guiaba a mi vida. Hoy sigo al vitalismo, como forma de encontrarme a mi mismo. Soy distinto, porque he despertado, lo soy porque ya no dudo; al fin se fue el genio maligno. No me imagino caminando por el mismo camino por el que ya he deambulado, estoy cansado de ser un ermitaño sin destino, quiero salir y poder refugiarme en algún abrigo. No busco oro, no lo quiero. No busco consuelo, no soy débil. Soy fuerte y orgulloso. Soy lo que soy, y no puedo dejar de serlo.

5/5/08